Onicocriptosis (uña encarnada)

Onicocriptosis (uña encarnada)

Onicocriptosis representa el seis por ciento de la consulta médica. Su frecuencia por sexo es mayor en los hombres en una proporción de dos a uno, pero la diferencia entre ambos géneros va siendo menor conforme avanza la edad llegando a invertirse en mayores de 75 años con una relación hombre vs. mujer de 1:1.6.

Dicho padecimiento popularmente conocido como uña encajada es en la adolescencia el periodo de mayor frecuencia en padecerlo, además, el ‘dedo gordo’ – llamado primer ortejo- del pie es el mayormente afectado y ambos pies hasta en el 20 por ciento de las veces.

Debemos estar alertas, pues un uña enterada es puerta de entrada a microorganismos y si además de esto existe una situación de diabetes o deficiencias de circulación el paciente corre mayor riesgo, ya que alguna uña mal atendida por personal no médico puede desarrollar gangrena ú osteomelitis (infección de hueso) dejando secuelas como la pérdida de hueso o hasta la amputación.

La onicocriptosis ocurre cuando la uña o plato ungeal se abre paso entre la piel del propio pliegue produciendo una herida y por consecuencia se inflama la zona generando aumento de volumen, dolor y enrojecimiento.

En algunos casos las uñas se encajan en la piel debido a dos factores: cuando éstas sufren deformaciones influenciadas por otros padecimientos y se hunden en la piel o bien cuando los hábitos de las personas propician tal fenómeno.

En el caso de la deformación por padecimientos es frecuente su origen a infecciones por hongos, bacterias, virus, entre otros, así como a tumores que aparecen comúnmente en el tejido adyacente, enfermedades sistémicas como insuficiencia pulmonar, renal o hepática; además de trastornos circulatorios.

En el otro aspecto, cuando los hábitos como el calzado mal ajustado, traumas físicos y sobretodo por cortar las uñas muy pequeñas en las esquinas representan algunos factores que pueden desarrollar la onicocriptosis.

Padecer una afección ungueal de esta naturaleza propicia efectos negativos en la salud física de las personas como inflamación con dolor, dificultad para caminar, riesgo de infecciones y posible nacimiento de heridas profundas que llegan a empeorar en el caso de persones con diabetes o con problemas de circulación.

En ocasiones existe mal olor en la uña enterrada y esta puede ser también una causa principal de molestia ya que el paciente evita el contacto social aún en el seno de la misma familia.

Existen diversos tratamientos para aliviar la onicocriptosis, sin embargo, es recomendable evitar procedimientos caseros y acudir con el experto de la piel, el dermatólogo, pues mediante procedimientos quirúrgicos con láser, radiofrecuencia o fenolización se logrará un éxito mayor al 95 por ciento en su curación.

La FMD recomienda usar calzado confortable y a la medida, en caminatas largas requerir de calzado de goma, también hay que recortar las uñas y dejar las esquinas tan largas que se puedan tocar apenas rebasando el borde del dedo, así como nunca cortar la uña muy corta o redondeada, es preferible un corte recto.

Existen mitos y prácticas que pueden empeorar el padecimiento, ya que al manipular el área afectada con instrumentos no estériles y por personas no capacitadas, llega a tener consecuencias graves el paciente, como infección o daño neurológico permanente.

Es importante señalar que al primer síntoma se debe acudir al dermatólogo para su revisión y así contar con mayores oportunidades de éxito al recibir un tratamiento oportuno, sencillo y de rápida recuperación, pues de lo contrario si el paciente permite el avance de la onicocriptosis podrá experimentar procesos de curación más complejos y con una convalecencia más larga.

Es importante destacar que en el caso de las uñas enteradas en recién nacidos o niños que aún no caminan ocurren por lo prominente o abundante del tejido blando del dedo, estos casos no se operan y su tratamiento es más noble desapareciendo el fenómeno con cuidados generales de la piel. La salud de tu piel nos importa. ¡Cuídate, infórmate!

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